viernes, 30 de mayo de 2008
jueves, 29 de mayo de 2008
EL PAIS DE LOS SIMIOS


martes, 27 de mayo de 2008
EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL LATEX
Desde pequeño Yema Verde era fanático del porno. Consumía toda la pornografía posible en todos los idiomas existentes, desde hebreo hasta arameo.
La mañana del 11 de Septiembre de 2001, vio como las torres gemelas caían a través de el plasma ubicado en su loft de la calle Borrego. “¡Se viene el armageddón y yo no le dije que la amo!” pensó aterrado, al momento en que dejó caer su taza de té verde en el piso.
Ella, por su parte, aún yacía en la cama sin entregarse a él. Rápidamente el Romeo Verde proyectó y salió disparado a comprar un anillo de compromiso. En la calle Libertad finalmente encontró lo que tanto quería: 25 kilates de puro amor. Ella se merecía eso y mucho más.
Cantando “¡Libre, como el sol cuando amanece yo soy libre!”, tomó entre sus brazos a su amada Filomena y se dirigieron a la parroquia San Pablo, ahí en la avenida Alvarez Thomas de Colegiales. “¡Esto es inmoral!” dijo la eminencia episcopal, sin comprender la inmensidad del amor de Yema Verde.
Acongojado por no poder llevar a cabo sus sueños, nuestro héroe creía que todo estaba perdido.
-“¿Querés comprarme un sahumerio?” le preguntó un Hare Krishna.
-“Yo te compro uno si vos nos casas”
-“¡Por el poder de Grayskull, los declaro marido y mujer!”
Y así, Yema Verde y Filomena, su muñeca inflable, tuvieron enanitos verdes de latex y fueron felices para siempre.
lunes, 26 de mayo de 2008
¡Dame fuego!

-¡Santas cachuchas sanmartinianas Batman, el fuego de los pastizales ha regresado!
- Así es Joven Maravilla, creo que el humo volverá a empantanar nuestra querida Ciudad Gótica.
-¿Crees que hay alguna coincidencia con el acto del fin de semana en Salta y la marcha en Rosario?
-Mi lacteo adolescente, creo que la paranoia está cultivando tu imaginación. Seguramente estos incendios son producto del calentamiento global o a lo sumo, una travesura del Joker.
-Entonces piensas que no debemos preocuparnos.
-Exacto, ven dame la mano y bailemos compañero...
viernes, 23 de mayo de 2008
Fierro

"...yo les tengo mucho respeto a algunas palabras. La militancia, el exilio... No soy militante, pero reivindico la historieta como una forma de expresión. Me parece que si alguien tiene en la cabeza cosas que decir, tiene que decirlas. La historieta no es un medio ingenuo, tiene un poder de penetración muy notable. Con ella se puede hacer de todo, erotismo, pornografía, infantiles, adolescentes y relatos políticos, manejar ideología. Quizás queda grande, pero tratar de meter algo de la formación que uno tiene es una reivindicación natural de c

Quién plantea esta contundente visión sobre la historieta, es Horacio Altuna. Les recomiendo que continuen leyéndolo en esta entrevista.
miércoles, 21 de mayo de 2008
ALGO LATE (Y NO ES UN CORAZON)
“En esta puta ciudad
todo se incendia y se va…”
Ciudad de pobres corazones – F. Paez
Y pronto empezó a ser su recuerdo. Arrastrado de su celda, una vez más iba a verlas a todas desde el centro, una por una del lado interior del vidrio polarizado. El vigilante ve pero no lo ven.
Cuatro siglos después de ue Buenos Aires fuera el Departamento de Castigo y Disciplinamiento.
Los cinturones que lo sujetaban al sillón de metal eran de piel humana. Nada se tira, todo se recicla. Los instrumentos de tortura son tan viejos como la actividad misma. Unas cuantas horas más sus ojos iban a estar abiertos con ganchos en forma de tirabuzón. El CEO de la ciudad miraba atentamente, sin monitor de por medio, fresco, en la sala esférica. El técnico encargado de los interrogatorios giraba el sillón sobre sus ruedas. Todas las colmenas se mostraban ante sus calcinados ojos. Con exacta claridad se descubrían los movimientos de los presidiarios.
Ya no recordaba que número de interrogatorio era. Cada escape fue un titánico consumo de energía. Alejarse del esquilado cutáneo o del raspado eléctrico y perderse en la imaginación, fue su escudo de defensa. Y el crimen mayor.
“¿Usted imagina?, ¿usted fantasea?, ¿usted malgasta nuestra energía?, ¿usted consume nuestro tiempo?”. Así eran todas las inquisiciones del técnico interrogador. “¡Asuma su culpabilidad, confiese cómo es el proceso y su cuerpo no será reutilizado!”. En un mundo sin animales, en un planeta sin plantas, con una vida sin haberlos conocido más que por el relato de boca en boca; él escapaba entre ellos, con la mirada férrea atravesando el concreto de la torre central y los kilómetros de espesor de los compartimentos de detención.
El CEO, con movimiento mecánico marchaba circundando al interrogado. En otra oficina, cámara y micrófono de por medio, el Responsable de Desgrabación, transcribía detalladamente todos las preguntas, acotaciones, gritos, balbuceos y demás expresiones orales de los interrogadores y detenido.
Abría su mandíbula con las propias manos, desgarrando su conciencia, la que durante 33 años construyó en sociedad. Toda una estrategia de escape. Alejamiento del dolor en la ruta de la locura. Sus ojos se inflaron como si el planeta Marte se clonara, cuando la jeringa agotó su contenido en la sangre. ¿Cómo interceder entre la mutilación del cuerpo y la recepción carnal y nerviosa, si no es con la gloria más humana de todas?
Se desprendió totalmente, caminando apaciblemente por el bosque, allanando espacio detrás de un ciprés que oficiaba de preámbulo a una cascada. Abajo, la espuma de agua tan fantásticamente creada.
Fue inútil el apuntalamiento del técnico interrogador con la linternita, los ojos no respondieron al estímulo. El CEO mascó su boca pastosa asumiendo una derrota más. Ordenó que lleven el cuerpo al Depósito de Reciclamiento y regresó a su oficina.
MAGNUM 44
Los que hemos leído sus historietas, fuimos cautivados por su sincera violencia, su antipoliciaca ternura y su Magnum 44.
Veremos como resulta el film y esperemos que el personaje con todos sus rasgos característicos, como toda la ambientación y espíritu del comic original, sean respetados tal cual el Negro lo dispuso.
Mientras tanto, vale mencionar la hermosa balada con la que comienza el avance:
viernes, 16 de mayo de 2008
"TODOS", "LA GENTE", "EL CAMPO"...

jueves, 15 de mayo de 2008
martes, 13 de mayo de 2008
"EVOLUCION HUMANA" por Milo Manara
domingo, 11 de mayo de 2008
GUERRERO DE LA LUZ
voraz de destrucción
imperio de maldad
mil átomos de fuerza arañando estalagmitas
En la noche de carencia
no hay ángel
capaz de redimir
el significado del goce
Lucifer de mi cuerpo
cuanto deseo exiliarte
apoderada de mí
tu sed de venganza
Oh estrella mía
guía mi fortuna
en esta tempestad
aunque el purgatorio aguarde
Son pocas alas
a las que creo
intento luchar por mi desvelo
ilumina con tu fuerza mi credo
Demonio de mi alma
incinera tus objetivos
es un Guerrero de la Luz
al que estás teniendo cautivo
jueves, 8 de mayo de 2008
¡HUEVOS, ALMA, CORAJE, ESPIRITU, COJONES...
miércoles, 7 de mayo de 2008
ANTICUERPOS
“Timothy miró el último papel
que papá arrojaba al fuego.
Era un mapa del mundo.
el mapa se arrugó y retorció entre las llamas,
y desapareció como una mariposa negra y ardiente”
El británico James Lovelock es el científico creador de la teoría llamada GAIA. La misma afirma que el planeta Tierra es un superorganismo que está vivo, o sea es un ser viviente como los humanos, los animales o las plantas. Así como el cuerpo humano y la mayoría de los cuerpos orgánicamente vivos, nuestro planeta en la teoría de Lovelock, tendría la capacidad de auto regular su temperatura y demás condiciones esenciales para mantener un estado de salud equilibrado y sano.
En esta última semana estamos siendo testigos de dos “desastres naturales”, como el ciclón Nargis en Myanmar (país del sudeste asiático) y la erupción del volcán Chaitén al sur de Chile. El primero aniquiló aproximadamente cien mil personas, cifra que seguramente irá aumentando con el correr de los días. El segundo está causando la evacuación del poblado completo de la localidad de Chaitén y además, su torre de humo de unos quince kilómetros de alto se transformó en una nube tóxica, que está cruzando los Andes para instalarse en las ciudades argentinas de Esquel y El Bolsón. Las cenizas del volcán que caen en la tierra, están envenenando el agua de las zonas anteriormente nombradas. En síntesis, se está produciendo un desastre ecológico terrible que conlleva la muerte de animales, plantas y ecosistemas enteros.
¿Y si Lovelock tiene razón? ¿Si
En los últimos años la población humana ha sufrido terribles ataques por parte del planeta, como el huracán Katrina (2005) en los Estados Unidos y el terremoto submarino del Océano Indico (2004), que provocó el destructor tsunami. ¿Son estos simples “desastres naturales” o
No vale la pena entrar a detallar todos los desastres y males que le provocamos a nuestro planeta, son ampliamente conocidos. Pero, mal que nos pese, en la actualidad para nosotros y para esta provocadora forma de vida en la que estamos organizados, el planeta Tierra no es ni más ni menos que un almacén de stocks de recursos energéticos. Drenamos y drenamos una cantidad enorme de energía, como si esta fuera infinita. Cuales seres cancerígenos, invadimos, desplazamos y destruimos componentes sanos del organismo terráqueo.
martes, 6 de mayo de 2008
sábado, 3 de mayo de 2008
FULL (la chica del detergente azul)
Sólo y pensativo junto a los detergentes. En los estantes buscaba limpieza.
—¿Por qué te colgás viendo los detergentes?— le preguntó.
El no supo que responder, tampoco hizo esfuerzo para intentarlo. Continuó contemplando los lavavajillas multicolores. “Todos limpian igual” atacó. El la miró a sus ojos azules, bajó la mirada y por unos cinco segundos la arrinconó en el púrpura escote de la muchacha, pensando en la canción.
—¿Te gustan?
“Me encantan” le contestó, mientras tomaba un detergente azul. Ella se interpuso entre él y la góndola, le sacó el producto de limpieza y disparó directo al nervio óptico —Me gusta que me hablen mirándome a los ojos.
Imperativa hasta en la cama resultó ser.
Pasaron la noche juntos. Ella había aspirado unas cuantas líneas de coca, provocándole un ímpetu de amazona terriblemente excitante.
—El rock está muerto— suspiró ella cuando el segundo coito expiró. —La última revolución, si la podemos llamar así; fue el punk y murió hace 28 años.
El jugaba con las volutas de humo imaginarias del cigarrillo que no fumó. Para gracia de sus pulmones lo había dejado. Entre una de las fantaseadas pitadas contraatacó “Joe Strummer hizo tres discos fabulosos entre 1999 y
—¡Como te gusta decir boludeces!— fraseó ella en la mitad de la tercera pitada. El sólo volvió a pensar en la canción.
Se volvieron a ver al día siguiente, al que le siguió y así diariamente hasta un quinto encuentro. Sin darse la mano caminaban por la avenida Cabildo, llegando a la esquina de Juramento. Termitas de personas salían de la boca del subte, subían y bajaban de los colectivos. Bolsas de marcas famosas llevaban como estandartes identificatorios.
—¡Cumplí un sueño!— exclamó ella. El hizo una mueca de estorbo, bordeando el asco al verse sumergido en la superpoblación de insectos devoradores.
—¡Soy famosa!— grito ella desplegando sus brazos y mirando al cielo. “¡Pelotuda!” agredió uno que sin querer recibió su manotazo. El la tomó de la cintura y la besó en la boca. “Te dije, soy famosa; no me vas a olvidar nunca” susurró ella apenas sus labios dejaron escapar la lengua. El solamente pensó en la canción.
Al sexto día ella lo cabalgaba guerreramente, como si fuera la reina Hipólita domando al Toro de Minos. El no quiso aspirar nada, siempre le impresionó y costó esa forma de alterarse. Pero lo hechizaba ver a su amazona preparar su ritual de corte, alineamiento y aspiración. El frenesí se multiplicaba y los cuerpos agradecían.
El jugaba con su pezón. Recorría la aureola marrón con su índice, encarnando en Teseo descubría sus senos. Embebía el dedo en la lengua de su reina y volvía a lubricar el pezón. El decidió preguntar y cuando estaba llegando al final de la pregunta, ella le cerró la boca; temerosa y ocultando parte de su ser, montó nuevamente al Minotauro.
El día siete él consiguió dos bicicletas. La cuadra en bajada de Federico Lacroze hasta Luis María Campos siempre fue temeraria.
—Hasta acá llego— musitó él.
—¡Te espero abajo!— se despidió ella.
El dio la vuelta, partió en sentido contrario al ruidoso tránsito, huyendo del 60 que la llevó por delante. Comenzó así su dura lucha contra el recuerdo, cantando la canción “…con lo que cuesta armar un full, armar algún puto full y jugarlo en este paño…”.